martes, 24 de junio de 2014

Un inglés vino a Bilbao

Bílbao, capital del mundo

El motivo para visitar Bilbao, hacer negocios en el Gran Bilbao o decidirse a vivir como un bilbaíno puede ser variado. Puedes acercarte para visitar el Museo Guggenheim, ver un partido del Athletic Club de Bilbao o simplemente hacer una escapada de fin de semana; quizás te acerques al Bilbao Exhibition Center a una feria, vengas a uno de los Parques Tecnológicos en los alrededores de Bilbao (ya sabemos que el concepto de alrededor lo tenemos algo deformado los bilbainos) o que hayas decidido trabajar en Bilbao.

Muchos, seamos de Bilbao o hayamos venido de viaje a Bilbao es probable que hayamos oído la canción:



Un inglés vino a Bilbao, 
por ver la ría y el mar, 
pero al ver las bilbainitas 
ya no se quiso marchar...

Yo soy un pueblo costero del sur de Inglaterra, Worthing, lugar de vacaciones desde hace muchos años para los londinenses.

Worthing, Bilbao


Pastel Chocolate Bilbao Souvenir
Pastelito de chocolate de las pastelerías Artagan
Los motivos para sumergirme en Bilbao y navegar por este blog van más alla de la ría, el mar y las bilbainitas. Aunque cualquiera de ellos es válido. Hasta los bilbainitos pueden ser un buen motivo. Y no sólo me refiero a los típicos pasteles de chocolate de las pastelerías Artagan que suele ser un souvenir muy recurrido, sino a los pobladores de la noble y doble invicta villa de Bilbao, si hago caso de algunas amigas de fuera que me han venido a visitar en Bilbao


Motivos para ser de Bilbao

Ser de Bilbao es una actitud. Y se contagia. Yo soy inglés, algo que me parecía insuperable hasta hace poco tiempo.  Casi todos podríamos recordar cuando desde nuestra isla de la Gran Bretaña un periódico declaraba que "el continente ha quedado aislado por la niebla" que había en el Canal de la Mancha. Creo que he encontrado nuestro alter ego en la ciudad de Bilbao, la capital del mundo.

Bilbao, Bilbainada
Mapa de Bilbao según la frikipedia

Otra cosa que me ha ayudado a encontrarme como pez en el agua en esta ciudad es la climatología. En esta ciudad todos los días es primavera. Y verano, y otoño e invierno. En relación al tiempo de Bilbao, lo único seguro es que no es seguro que el tiempo que haga por la mañana, lo hará por la tarde y menos por las noches. Siempre hay que ir preparado, un buen paraguas inglés junto a la toalla y la crema bronceadora (mi piel es de un perfecto e inmaculado British white).

Bilbao, Tiempo

La amatxu (madre en Euskara) de un amigo me dio un buen consejo sobre esto, "no hace falta que lleves paraguas, si llueve te metes en un bar" Eso enlaza con el tercer motivo para ser de Bilbao, los bares. Los bares en Bilbao merece todo un capítulo aparte, sin embargo, decir que no sólo son un lugar para calmar la sed, degustar un buen vino de la rioja alavesa o disfrutar de la gastronomía local a través de sus pintxos, son un  punto de encuentro de las cuadrillas y casi una religión.

Se dice que los bilbainos, como buenos vascos, son muy religiosos. Por el tamaño y número de sus iglesias puede parecerlo. Por la devoción a la amatxu de Begoña quizás también, sin embargo hay una adoración inquebrantable al Athletic Club de Bilbao cuyo en su viejo estadio hace poco derribado se denominaba "la catedral del fútbol". Como bilbaino del país que invento el football, esto ya hace imposible no amar esta ciudad.

Athletic Club de Bilbao, fútbol, catedral
La catedral del fútbol. El estadio San Mamés del Athletic Club de Bilbao

Recientemente hemos adquirido (permíteme autoproclamarme a estas alturas bilbaino de pro) una devoción similar por el Museo Guggenheim Bilbao del arquitecto Frank Gehry. Este edificio singular ha marcado un antes y después en la Villa de Bilbao que poco después de ver la luz el museo cumplía 700 años.

Museum Guggenheim Bilbao
Guggenheim Bilbao Museoa

De la ría, del mar, de las bilbainitas (y bilbainitos), de sus montes y de otras cosas hablaré en su día.